Lumbalgia que no acaba de curarse, cervicalgia que vuelve cada mes, ciática que limita tu vida. Te entendemos: llevas tiempo probando cosas que no llegan al fondo. El enfoque quiropráctico va a la causa estructural, no al síntoma.
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Llevas tiempo con dolor. Has pasado por médicos de cabecera, traumatólogos, fisioterapeutas, masajistas. Probaste antiinflamatorios, relajantes musculares, infiltraciones. Te alivian unas semanas y vuelve. Sabes ya el ciclo. Lo que no te ha explicado nadie es por qué.
El dolor crónico de espalda tiene casi siempre una causa estructural detrás: una vértebra fijada que comprime un nervio, una pelvis desnivelada que sobrecarga un lado, una hernia discal que irrita la raíz, una contractura muscular que es consecuencia de una mala biomecánica. Si solo tratas el síntoma (el músculo contraído, la inflamación, el nervio inflamado), el origen sigue ahí y el dolor vuelve.
El abordaje quiropráctico es distinto: identificamos la causa biomecánica mediante evaluación postural y neurológica, y la corregimos con ajustes específicos. Combinamos con técnicas miofasciales y un plan de ejercicios. Resultado: el dolor desaparece y deja de volver. No es magia, es trabajar en el lugar correcto.
Cada una con su protocolo específico. No tratamos "dolor de espalda" en abstracto.
Dolor lumbar persistente. Sobrecarga, fijaciones L4-L5-S1, debilidad de core, patrón postural lumbar.
Dolor cervical, rigidez al girar la cabeza, contracturas en trapecios, cefaleas tensionales asociadas.
Dolor que baja por la pierna desde el glúteo. Compresión del nervio ciático en L4-L5 o L5-S1.
Protrusión o hernia confirmada por resonancia. 90% responden a tratamiento conservador.
Compresión articular o radicular. Movilizamos la articulación y descomprimimos el segmento.
Resultados sostenidos, no aliviar el dolor para que vuelva en 3 semanas.
Mejora notable desde las primeras 3-5 sesiones. Sin necesidad de antiinflamatorios continuos.
Recuperas los movimientos que habías dejado de hacer: girar la cabeza, agacharte, dormir de lado.
Tratamiento 100% manual y activo. Sin efectos secundarios. Sin dependencia química.
Al tratar la causa, el alivio se sostiene. No es la rueda eterna de "alivia-vuelve-alivia".
Un plan estructurado que sabes desde el día uno hacia dónde te lleva y en qué tiempos.
Identificamos origen estructural del dolor. Revisamos resonancias o radiografías si las tienes.
Ajustes intensivos (2/semana) + técnicas miofasciales. Objetivo: reducción del dolor 60-70%.
Ajustes (1/semana) + plan de ejercicios + revisión de hábitos. Objetivo: dolor casi nulo.
Sesiones espaciadas (cada 2-3 semanas) para asegurar que la mejora se mantiene en el tiempo.
Visitas trimestrales o ante señales de alerta. Te enseñamos a reconocerlas y a actuar antes.
Lumbalgia que llevas meses arrastrando y no acaba de irse
Cervicalgia con cefaleas tensionales que te impiden trabajar
Ciática que limita andar, dormir o estar sentado
Hernia discal diagnosticada que quieres tratar antes de plantear cirugía
Dolor postraumático tras accidente, caída o latigazo cervical
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